Origen de Raza

Historia del caballo Appaloosa

Los caballos Appaloosa han existido durante siglos. Se ha encontrado evidencia que demuestra que estos caballos han estado en la tierra desde épocas anteriores a la prehistoria cuando el hombre vivía en cavernas, durante la era de glaciación. En Francia central, en las famosas cavernas de Perche Merle, se han encontrado pinturas de más de 50 caballos cubiertos de oscuras y simétricas manchas muy similares a los caballos Appaloosa de nuestros días y según algunos investigadores habrían sido pintadas hace unos dieciocho mil años.

Su morfología y condiciones naturales lo hacen apto para la práctica de todas las pruebas ecuestres

La historia griega registra una gran raza de caballos de guerra usados por los persas alrededor del siglo 480 A.C. y según la mitología persa esta raza se habría originado en la isla de Ferghana hacia el siglo 400 A.C.
ImageCuenta la leyenda que un potro llamado Rakush que era el caballo más fuerte y rápido de todo el país fue engendrado por un demonio y parido por una feroz yegua salvaje. Aunque muchos hombres perdieron la vida tratando de hacerlo, fue el héroe persa Rustan quien mató a la yegua y domesticó al potro con manchas. Este caballo se hizo famoso al igual que su amo, según describen la poesía épica y las representaciones de los grandes artistas persas.

En China se han encontrado figurines de caballos manchados en tumbas de la Dinastía Han (desde el siglo 206 A.C. al siglo 221 D.C.). Una estatuilla de un caballo fue extraído de una tumba que data de la dinastía T’ang en Astana, Turfan al este de la provincia de Sinkiang. Es una de las primeras representaciones de caballos manchados encontradas en Asia. Cerca del sitio de las tumbas, en las cavernas de Tung-Huan, se encontró una espléndida serie de murales con gran cantidad de representaciones de caballos manchados que datan de la Dinastía T’ang. También podemos encontrar muchas pinturas chinas de antiguas dinastías describiendo los caballos manchados de China en los museos más importantes del mundo tales como el Museo Metropolitano de Nueva York, Museo Británico de Londres, entre otros.

indioSe sabe que los appaloosas llegaron con los españoles cerca del año 1600 a america a las costas de Mexico en america del norte y se convirtieron en fuente de asombro para los nativos de ese lado del continente. Los indios Nez Perce comenzaron a adquirir los caballos Appaloosa hacia el año 1730.

Ellos mantuvieron la raza casi pura con muy pocas mezclas. Antes de que fueran llevados a Norteamérica, los Appaloosa eran usados para la guerra y para la cría. Las tribus Nez Perce y Palouse de Washington, Oregon y Idaho son los primeros criadores de Appaloosa de quienes se tiene registro.

Los Nez Perce eran jinetes muy sofisticados, seleccionaban cuidadosamente los caballos manchados que iban a criar y sólo los mejores podían ser reproducidos. También desarrollaron una monta veloz, fuerte y de paso raudo y seguro para satisfacer sus necesidades. El término “Appaloosa” deriva del nombre del río Palouse.

Los Nez Percé fueron, entre todos los pueblos indios, los criadores de caballos más hábiles. Además del color y el moteado eran muy importantes que fueran caballos de trabajo resistentes y prácticos, que fueran apropiados tanto para la caza como para la guerra. En 1806, como se menciona en el diario de la expedición de Lewis y Clarke, la calidad de los caballos de los” Nariz Horadada” era célebre.

indioSetenta años más tarde, el gobierno norteamericano, en su afán de retirar a los indios de sus territorios ancestrales, comenzó la aniquilación deliberada de los Appaloosas. Su jefe, Joseph, ordenó entonces la retirada de su tribu, por los terrenos más montañosos del oeste. Intentaron encontrar su santuario, pasada la frontera con Canadá, pero fueron obligados a rendirse por las tropas americanas a cargo del General O.O.Howard en 1877, justo antes de lograr llegar a su destino. Allí, los blancos confiscaron sus riquezas y casi exterminaron sus manadas de caballos, por constituir un instrumento bélico que había demostrado superioridad frente a los caballos que utilizaba la caballería del ejército de los Estados Unidos.

En 1938, cuando la raza estaba a punto de extinguirse, Claude Thomson, un granjero y jinete visionario se dio cuenta de lo valioso que sería salvar la belleza y capacidad atlética del Appaloosa y formó el Appaloosa Horse Club (ApHC) con el fin de preservar y mejorar la raza.